El Plan Aragonés de Saneamiento y Depuración, aprobado el 5 de junio de 2001 por el Consejo de Gobierno del Gobierno de Aragón, preveía la depuración de núcleos de más de 1000 habitantes antes de 2005. Este plan era más ambicioso que la Directiva comunitaria 91/271/CEE sobre tratamiento de aguas residuales cuya previsión para estos municipios era de 1 de enero de 2006. Se confirió la Dirección Técnica al Instituto Aragonés del Agua y la ejecución a SODEMASA (Sociedad Desarrollo Medio Ambiente S.A. del Gobierno de Aragón).
La Zona 10 comprende la mayoría de municipios de la Comarca del Matarraña: Beceite, Calaceite, Cretas, La Fresneda, Mazaleón, Peñarroya de Tastavíns y Valderrobres, por un montante total superior a los 12 millones de euros. El régimen de explotación es una concesión por un periodo de 20 años. La construcción la financiaba el Gobierno de Aragón (con el canon de saneamiento y sus presupuestos) y el mantenimiento lo asumían los ayuntamientos. A día de hoy, noviembre 2011, ninguna de ellas está en funcionamiento. Los ayuntamientos compraron las parcelas en donde ubicar las EDAR (Estación Depuradora de Aguas Residuales). Varias de ellas ni siquiera cumplen la distancia mínima exigida al casco urbano (2.000 m.) Los ciudadanos llevamos varios años pagando el canon de depuración por una instalación que todavía no se ha construido. A modo de ejemplo, la de Valderrobres tiene un coste aproximado de 3 millones de euros. Los proyectos están redactados, modificados y …. como muchas veces sucede en la obra pública, desinformados. Quiero decir, la gente que realiza los proyectos (l@s técnic@s) no conocen la realidad del terreno, manejan en ocasiones datos obsoletos y no tienen la cultura de la información/participación de la gente autóctona en su ADN técnico. Al final, … problemas. Problemas porque no se informó a los ayuntamientos de que tendrían que ejercer de recaudadores para otra administración ante sus ciudadanos. Problemas porque estas instalaciones, si no van acompañadas de un plan de desodorización, de una distancia adecuada al núcleo de población o de un estudio serio de los vientos dominantes, suelen causar molestias al vecindario. Problemas porque cuando se plantean mejoras todo son problemas. En fin, ante tanto problema a veces la solución es muy simple. Depuración sí, …. Pero allí donde sea posible (y en la mayoría de nuestros municipios lo es) apostar por las Depuradoras de Filtro Verde: muchísimo más económicas de construir y muchísimo más económicas de mantener. Un ejemplo muy cercano lo tenemos en Fabara. Su planta de depuración biológica de aguas residuales tuvo un coste de 235.000 euros, frente a los 2.400.000 euros de una planta convencional de similares características. Asimismo, el coste estimado de mantenimiento anual de la planta de Fabara es de 13.000 euros, frente a los 180.000 euros de una convencional con las mismas prestaciones.
En momentos de crisis como el actual merece la pena replanteárselo. Aunque a lo mejor lo primero que tenemos que hacer es depurar a algunos partidos políticos que se dicen mayoritarios y pasarlos por un filtro verde, a ver si aprenden.
Ignacio Belanche
Noviembre 2011
No hay comentarios:
Publicar un comentario